"Aquí, como en el acto religioso, en el amor, en la acción moral y en el conocimiento, me trasciendo a mí mismo y en ninguna otra actividad logro ser más yo" (C.S. Lewis)




"...con la sensibilidad de quien no tiene piel y lo siente todo, pero aguanta el golpe para contarlo." (Manuel Rivas, Las voces bajas)






viernes, 26 de marzo de 2010

Mientras esperamos la primavera...


Veo, veo...

Tienes que buscarla en las cosas pequeñas.
Acecharla cuando no se da cuenta.
No descuidarte jamás.

Puede estar enroscada en el sello de la carta del gigante de un poeta;
en una luz de Navidad
o en un remolino de hojas.

Puede esconderse entre las páginas de un libro,
en un gorrión que se posa entre las ramas
o en el brillo de los ojos de un gato en la noche.

Puede esperarte en el beso del último sueño de la mañana,
o en el dulzor de la mermelada del desayuno de un domingo.


Tienes que buscarla dentro de ti.
En el pliego de tu cuerpo que se eriza en un abrazo.
En tu piel, cuando el viento la acaricia y se enreda en un tirabuzón
que va llenando tu espalda y tus oídos de secretos de aire.
En el sobresalto de tu estómago y el temblor de tu mundo en el instante de una caricia.
En tu lengua, cuando deshaces contra el paladar una pastilla de chocolate.
En los dedos que tocan el mar y las huellas que roban a la arena
el privilegio de tranquilizar a los caballos de espuma.
En los ojos que vuelan con las gaviotas.
En los pulmones llenos de sol.
En los labios que respiran su aliento y se tensan para explotar en besos eternos.


Tienes que buscarla en cada instante, en cada esquina del mundo.

Será difícil.
Puede parecer que nunca vas a encontrarla;
pero, a veces, la felicidad se dará a conocer.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Música blanca



A veces me acuerdo de tus manos

y dos corcheas blancas
resbalan por mis muslos
y erizan los pelos de mi nuca.


A veces, una clave de sol
se enreda en mis pestañas
y cae, como una lágrima,
en la comisura abierta
de mis labios cansados.


Y empapa mis palabras
con rima consonante
e impregna los sonidos
con un ritmo pausado.


A veces, una música lenta,
acompasada,
acaricia la corva de mis piernas,
y recuerdo tus manos
en versos asonantes
y lloro una sentencia
que sabe a poesía.


Yo no sé
cuántas lenguas
puede hablar un poema,
pero comprendo muchas
que a penas se conocen;


y acarician mi piel,
y acarician mi alma
con un ritmo calmado
de líneas transparentes,
con letras que se escriben
en pentagramas blancos.



Más y mejor...



Mañana, jueves 25 de Marzo, en "El Despertar" (C/ Torrecilla del Leal, nº 18, metro Antón Martín, a las 20:30).Recital de música y poesía a cargo de Begoña Regueiro y Pablo Rioja