"Aquí, como en el acto religioso, en el amor, en la acción moral y en el conocimiento, me trasciendo a mí mismo y en ninguna otra actividad logro ser más yo" (C.S. Lewis)





"...con la sensibilidad de quien no tiene piel y lo siente todo, pero aguanta el golpe para contarlo." (Manuel Rivas, Las voces bajas)






jueves, 17 de noviembre de 2011

Poesía y cultura como defensa contra la frustración (Devenir en Libertad, 16 de Noviembre de 2011)




Todos necesitamos que nos salven, que nos defiendan alguna vez. Yo lo he necesitado muchas.
Cuando me puse a pensar en la poesía como defensa ante la frustración, lo primero que me vino a la mente fue,  ¿qué tipo de frustración? ¿de qué frustración nos salva la poesía? En realidad la respuesta era fácil y vino a mi mente de forma inmediata:
-          La poesía nos defiende de la frustración a la que nos somete el tiempo
-          La poesía nos defiende de la frustración que nos produce la muerte
-          La poesía nos defiende de la frustración en la que nos sume la indiferencia y el conformismo.
-          La poesía nos defiende de la frutración que nos produce el miedo
-          La poesía nos defiende de la frustración que traen de la mano la enajenación y el adocenamiento.

La poesía nos defiende de la frustración porque nos ofrece un lugar de descanso.


La poesía nos defiende de la frustración a la que nos someten el tiempo y la muerte

Porque decían los románticos que el tiempo va quitándole los velos a la realidad hasta dejarnos un armazón desnudo, feo y desagradable, pero la poesía nos permite poner cada cosa en su sitio, que todo esté donde tenía que estar y permanezca allí. Porque la poesía nos permite congelar los instantes que queremos, que necesitamos conservar grabados en la retina o en una esquina de nuestra alma. Porque los sueños que no cumplimos, las decisiones que no nos atrevimos a tomar, pueden saltar y hacerse reales en un verso en el que, de repente, todo recupera el equilibrio. Porque el tiempo no pasa por las palabras, y las palabras pueden ser el recipiente de nuestros deseos.

La poesía nos defiende de la frustración en la que nos sume la indiferencia

Porque la poesía es un arma cargada de futuro. Porque sólo el pensamiento nos impele a la marcha y no nos deja quedarnos rezagados. Porque el que conoce, el que se deja empapar por la cultura y se deja estremecer por la poesía, no puede quedarse parado, y la acción para intentar el cambio es el primer antídoto contra la frustración.
Pero, ¿la indiferencia de verdad nos frustra?,¿qué hay del árbol de la vida y el arbol de la muerte? ¿es verdad que el conocimiento nos hace plantearnos cosas que nos producen desasosiego? ¿es cierto que ese desasosiego nos aleja de la felicidad o, en realidad no acerca a una felicidad más plena, más consciente, una vez que hemos llegado a atisbarla?. Creo que la injusticia, el dolor, son realiadades que están ahí para todos, que producen frustración a todos…y por eso, hay que vencerlos.

-          La poesía nos defiende de la frutración que nos produce el miedo
Porque, a veces, nos atrevemos a decir en un papel lo que no nos atrevemos a hacer; porque en el papel, el abismo asusta menos y, así, de algún modo vamos conjurando fantasmas por medio de las palabras y vamos ensayando el salto definitivo.

-          La poesía nos defiende de la frustración que traen de la mano la enajenación y el adocenamiento

Porque nos hace volver a nuestro centro y nos cambia. Porque reestructura nuestra mente y la abre hacia el otro, pero desde dentro, desde una nueva representación del mundo que sólo es posible desde las cosas que se viven a fondo: la poesía, la cultura, que nos obligan a ser nosotros mismos, a pensar por nosostros mismos y a desarrollar un pensamiento crítico desde el que juzgar lo que nos rodea sin dejarnos modelar por los que quieren recortar nuestra capacidad de visión.

-          La poesía nos defiende de la frustración porque nos ofrece un lugar de descanso.
Porque tampoco es desdeñable la evasión cuando la necesitamos para coger más fuerza. Porque también son necesarios los oasis en los que descansar y en los que empaparnos de la belleza, para no perder de vista el objetivo. Porque, a veces, cuando la vida pesa y la frustración ahoga es necesario tener un lugar en el que esconderse.

La cultura, la poesía son salvación, son defensa para todos. Porque amplían nuestra visión del mundo y nos defiende de nuestra propia pequeñez y egocentrismo, y, así, sólo así, somos capaces de ver las cosas con perspectiva, somos capaces desarrollar una conciencia sobre lo que nos rodea,  somos capaces de juzgar críticamente el mundo en el que nos ha tocado vivir, y así, sólo así, seremos capaces de intenervenir en él. Porque la cultura y la poesía nos ofrecen los modelos, los ideales hacia los que caminar; los caminos por los que podemos hacer del mundo un lugar mejor.
Sí, por medio de la cultura podemos cambiar el mundo. Por medio de la educación, podemos cambiar el mundo y sólo con decir esto ya estaría dicho todo, porque, entonces, la cultura podría liberarnos de todas las frustraciones.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Propuesta


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Feliz semana



DEVENIR EN LIBERTAD
Café Libertad 8. Calle de la Libertad, 8 – 28004 Madrid.

    FRUSTACIÓN  CULTURA Y POESÍA COMO DEFENSA

                      
MIÉRCOLES 16 DE NOVIEMBRE

A las 19:00 hora

TERTULIA

PUNTOS DE REFLEXIÓN:

La memoria digital: Inteligencia y control

Con los invitados:
Begoña Regueiro y Marta Gómez (del grupo “Otras palabras”), Pablo Gervás (Departamento de Sistemas Informáticos y Programación de la   Facultad de Informática de la Complutense), Carlos Piera y Guillermo Spottorno (director de 'Soypoeta.com', la primera Red Social de Poesía)

A la 20:00 hora
LECTURA POÉTICA
Presentación del libro y debate:

LA HERRUMBRE HERIDA
De Carlos Peinado Eliot

Presenta:
Begoña Regueiro
Breve lectura poética de su autor

Coordinador: Juan Pastor


martes, 8 de noviembre de 2011

Oración


Que me muerda el estómago
y convierta en piedra
los músculos que mantienen 
mi cabeza erguida.

Pero que el miedo
no me impida besarte.




martes, 25 de octubre de 2011

Ensayo sobre los héroes


Ojalá esta noche también fuese eterna.

Aunque, a decir verdad, casi duele la ironía de las letras empujándome.
Aquellas noches fueron limitadas y reales, caducas y perecederas, constreñidas por el tiempo, como todas. Es otra vez la memoria con sus juegos la que hace que me equivoque. Deja que empiece de nuevo. Ojalá esta noche también estuvieses aquí, casi rozándome, casi entendiéndome. Sumergiendo tus manos en mis iris, casi disolviéndote en mis labios.

Ahora sí. Ojalá.

Y ojalá pudiera hablarte, para contarte que me siento sola y explicarte mi nueva teoría de los héroes (¿te has dado cuenta de que, desde hace un tiempo, los buenos son siempre los que pierden?). Tú dirías que aún hay mariposas y que la soledad sólo existe en las noches sin luna, dirías que los colibríes siempre se acuerdan de mi nombre…tú y tus fabulaciones absurdas que me adormecen. Y sin embargo, ojalá estuvieses aquí, para hacerme creer toda esa historia de las pirámides y las lenguas muertas y, ojalá, casi sin darte cuenta, bajases un segundo la defensa y tus ojos quedasen desarmados y me hablasen. Ojalá, por un momento, no fueses tan fuerte como piensas y yo fuese tan débil como debiera. Porque la debilidad no exige reponsables.

Y ojalá, sí, ojalá nunca te hubieras rendido o te hubieses rendido en el momento exacto de una de esas noches ya muertas.

Pero, ¿sabes? Todo eso ya no importa.

Tú y yo, ya podríamos convertirnos en héroes.

sábado, 22 de octubre de 2011

Ahora sí...recitales


Dentro de muy poquito llegarán los recitales de Otras Palabras, esos recitales en los que el tiempo también se para a escuchar lejos de agobios, prisas, problemas...
Seguro que los echáis de menos tanto como yo...ya casi llegan...pero, mientras tanto, para abrir boca, os invito al recital que daré el martes 25, en la Biblioteca Central (C/ Felipe el Hermoso, nº 4; metros Iglesia, Quevedo o Alonso Cano) a las 19:30.
Ojalá muchos de vosotros podáis venir, y al tiempo le apetezca pararse...



domingo, 16 de octubre de 2011

De Alma Soñada



Lo siento,
ya sabes que la exactitud nunca ha sido mi fuerte.

Nunca he sabido rendirme antes de cruzar la línea que conduce al fracaso
ni he encontrado el momento preciso en el que 
la retirada es la victoria.

Nunca he sabido medir la cantidad de amor 
que puede darse antes del dolor
ni la cantidad de dolor que es soportable.

No sé calcular
cuánta realidad es necesaria para no salir del mundo en que tú vives
ni cuánta fantasía es admisible 
dentro del canon de la cordura;

cuál es la línea que separa lo importante de lo absurdo.

Así que
pregúntame si te quiero,
si te recuerdo,
si te llevaré algún día,
al territorio imposible de las hadas.
Pero no pretendas que consiga adivinar
cuál es la distancia exacta entre tu vida y mis sueños
antes de que nos perdamos.

jueves, 6 de octubre de 2011



No la encontramos.
                                                         
La buscamos en todas las plazas,
las calles,
las esquinas…

pero no la encontramos,

y acabamos bebiendo
el agua sucia
de una fuente cualquiera.