"Aquí, como en el acto religioso, en el amor, en la acción moral y en el conocimiento, me trasciendo a mí mismo y en ninguna otra actividad logro ser más yo" (C.S. Lewis)





"...con la sensibilidad de quien no tiene piel y lo siente todo, pero aguanta el golpe para contarlo." (Manuel Rivas, Las voces bajas)






jueves, 31 de octubre de 2013





Para ti. 
 Gracias por sostenerme entre tus brazos.


Me acurruco y me hago pequeña
-respiro-
me escondo y desaparezco
-descanso-
me diluyo
como una recién nacida


entre tus brazos.



Cuadro de Enrique Builelo




viernes, 25 de octubre de 2013

Teacinosía







A veces pienso que, como la primavera, el otoño también es un momento de renacimiento y no sólo de ocasos y crepúsculos. La lluvia también trae vida y las hojas ocres también crean alfombras doradas sobre el asfalto y dejan espacio en los árboles para que se gesten las hojas nuevas. Todo es un ciclo, todo un proceso. Vida-muerte-vida.
Y por eso, nosotras también renacemos y, después de tanto silencio, volvemos con más vida que nunca en un espectáculo en el que las palabras tendrán más cuerpo, más color y más luz de la que jamás han tenido. 

Os esperamos el domingo 27 de octubre, a las 19:00 en Tabacalera (metro Embajadores), con nuestro nuevo espectáculo "Teacionesía". Ojalá podáis venir.

Mil besos y, hoy, mil gotas de lluvia y mil hojas ocres.


jueves, 17 de octubre de 2013




A Marina


Es más común escribir a las lágrimas,
al dolor, a la angustia, al vacío,
pero las risas que sanan,
también se merecen un poema.

(De Dos mil doce, inédito)






lunes, 16 de septiembre de 2013



Muchas gracias, Joaquín.





  Poema con dibujo de Vicente Borrella, regalo de Joaquín Benito de Valle.







miércoles, 11 de septiembre de 2013


Música.
Lluvia de fondo y,
 en el fondo, este sentimiento conocido que no tiene nombre.
Quisiera envolverme en palabras de nube
o dejarme rodear por verbos de agua.
Pero ahí está.
Esa sensación amarga en el estómago
dulce en el pecho
absurda en una garganta que no habla.

Esa sensación que mis manos le susurrarían a tu piel

si mi voz no te diese tanto miedo.


martes, 3 de septiembre de 2013






Quizá sea el momento

de borrar algunos sueños

y asumir el vértigo


que nos hace VOLAR

















miércoles, 21 de agosto de 2013

Pongamos que hablo de...


Madrid a cuarenta grados.
El asfalto hierve y los árboles parecen replegarse en sí mismos para aprovechar toda su sombra. No queda ni una gota de alivio para los simples mortales.
La silla de mi despacho parece moverse a propósito para que yo no coja la postura, y mi espalda se resiente y pincha aquí y allá. Duele. Cada una de mis neuronas se deshace y chorrea en sudor por mi frente, por mi cuello, por mi pecho.
Balada del mal humor y del cansancio cuando la piel todavía recuerda la caricia de las olas, el viento nordés en la cara…
Sigue siendo hermoso volver a la guarida propia, a las paredes de colores, a los libros, los marcos con fotografías que sonríen…pero, a veces, es difícil saber que la raíz y la vida residen en lugares distintos. ¿Qué sería yo sin los cafés literarios, sin Lavapiés, sin el asfalto, sin la carrera frenética de la actividad que me lleva de un lado a otro? Pero, ¿qué quedaría de mí sin Soesto, sin la Insua, sin el Cabo da Area, sin la playa de los cristales? ¿cómo podría no dejar de ser yo sin ese espacio en el cementerio para ver las puestas de sol a tu lado? Es difícil pertenecer a dos sitios a la vez…

Pongamos que hablo de Madrid y que yo también le dedico una canción de amor y odio en nuestro reencuentro. Sabina alterna “que me lleven al Sur donde nací” con “no me despertéis, dejadme dormir”. Yo me dejaré la piel en esta ciudad donde “las niñas ya no quieren ser princesas” (incluida yo), pero “cuando la muerte venga a visitarme”, llevadme allí, a mi rincón del cementerio, allí donde el océano bate fuerte contra las rocas, donde el vidrio de las botellas muertas se hace hermoso, donde las puestas de sol son eternas. Llevadme allí, por favor. Allí estará mi sitio.